conocen, de sobra, quien es George Soros y su tela de araña de sociedades
abiertas, fundaciones y organizaciones filantrópicas a nivel global que
durante años han influido en muchas de las crisis y conflictos sufridos por
los países que eran objeto de atención del magnate. Las revoluciones de
colores en los países árabes, en el este de Europa... Y últimamente de las
ayudas del magnate al proceso separatista catalán y, sobre todo, a la
campaña de despiste auspiciada por sus peones en medios informativos,
señalando a Rusia como autora de una serie de ataques informáticos para
provocar el caos durante dicho conflicto con el Estado Español.
Y eso hubiéramos creído de no ser porque Juan Antonio de Castro y
Aurora Ferrer, que lo descubrieron y tras comunicarlo a las autoridades
competentes y ver que no se hacía nada, decidieron publicar el libro: Soros.
Rompiendo España, donde muestra toda la operación, no sólo en Cataluña,
sino en otras decisiones del gobierno ordenadas por Soros.
Porque el hombre que saltó a la fama atacando a la Libra Esterlina en
un miércoles negro, el 16 de septiembre de 1992, y ganando Quantum Fund
siete mil millones de dólares en la operación, juega al ajedrez con la bola
del mundo.







