viernes, 2 de enero de 2026

CARO BAROJA Y EL MUNDO DE LAS BRUJAS. Jesús M. Usunáriz

 

 


 

 

 

 Dentro de la amplia —amplísima— producción bibliográfica de
Julio Caro Baroja (1914-1995), las brujas y su mundo forman un
corpus imprescindible en la obra del maestro. Ya desde temprana
fecha, con 17 y 18 años, en 1933 y en 1934 aparecieron sus trabajos
«Cuatro relaciones sobre hechicería vasca». Anuario de Eusko-Folklore,
XIII (1933), pp. 87-145. Incluido en Estudios vascos, V (n° 62; 1975)
y «Sobre las lamias» que formaba parte del libro prologado por D.
José Miguel de Barandiarán dentro del proyecto iniciado por el considerado
padre de la antropología vasca en el ámbito del Laboratorio
de Etnología de la Sociedad de Estudios Vascos (Tres estudios etnográficos
relativos al País Vasco). Tras la guerra, en 1947, se sumaría el artículo
sobre «Las brujas de Fuenterrabía», en la revista del CSIC, Revista
de Dialectología y Tradiciones Populares. La mayor parte de ellos fueron
incluidos después en 1975 en el libro Brujería Vasca, dentro de la
colección «Estudios Vascos» de la editorial Txertoa.

 

 https://www.academia.edu/144085767/Caro_Baroja_y_el_mundo_de_las_brujas

 

 

Inquisiciones. Borges, Jorge Luis.

 

 


 

 

 

 

Inquisiciones es el primer libro en prosa del escritor argentino Jorge Luis Borges. Fue publicado por primera vez por Editorial Proa, en 1925, en una edición limitada de quinientos ejemplares, impresos en talleres gráficos El Inca y no fue reeditado hasta 1994, por decisión de María Kodama, viuda de Borges.​

La primera edición se imprimió en los talleres gráficos Inca de la Ciudad de Buenos Aires. La edición original estuvo compuesta de dos ejemplares sobre papel del Japón y tres ejemplares sobre papel holandés vergé y numerados del 1 al 5 y firmados por el autor y 494 ejemplares numerados del 6 al 500.​


 https://archive.org/details/inquisiciones00borg/page/n3/mode/2up

 

 

Los almanaques y Diego de Torres Villarroel. Benjamín Menéndez Martínez

 

 


 

 

 

 


  

 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=144134

 

 

jueves, 1 de enero de 2026

Dr. JOSÉ BARÓN FERNANDEZ. MIGUEL SERVETO Y LA ASTROLOGIA.

 

 


 

 

 

 Miguel Serveto y Revés (no Servet, que corresponde a su versión afrancesada) ilustre español de la primera
mitad del siglo xvi (1511-1553), célebre en vida, adquirió fama postuma por ser el autor de la primera descripción
impresa de la circulación menor de la sangre. Murió en la pira defendiendo sus principios teológicos,
de los que no quiso retractarse. Ello ha cooperado, solidariamente con su contribución al progreso científico, a
mantener la trascendencia de su nombre. Salvando los detalles, buena parte de sus hallazgos anatomofisiológicos
permanecen vigentes. Su condición fue tan singular que ningún otro hombre de la época puede aportar la
circunstancia biográfica de haber sido condenado tanto por los protestantes como por los católicos. Quemado en
efigie por sentencia de la corte eclesiástica de Viena del Delfinado, su evasión sólo logró aplazar la muerte en
la hoguera de Ginebra. La saña, la intransigencia y la intolerancia de Calvino lo hicieron factible.
Todo esto es bien conocido. No lo es tanto el que además de su ciencia médica y teológica, sus conocimientos
incluyesen también la filología, las matemáticas, la geografía, la astronomía y la astrología. Su dominio del
griego y el latín fue el instrumento que le permitió bucear en los textos antiguos e incorporarse a la tarea humanística
de la época.
Serveto es un hombre cabal del Renacimiento. Pocos como él pueden ofrecer la suma de las condiciones peculiares
del humanista : culto de la antigüedad clásica, estudio de la Naturaleza y, sobre todo, conocimiento del
hombre. Lo que constituye la piedra de toque para contrastar la identidad renacentista de Serveto, no es ya
su conocimiento del griego y el latín y su erudición acerca de la antigüedad clásica, sino la proyección de su
cultura y su talento hacia la resolución de un problema humano. En este destino humano que da a su saber,
pues, radica el verdadero carácter renacentista de Serveto. El humanismo de Serveto no sólo se manifiesta cuando,
al hacer la disección del corazón, escribe lo que ha visto : «...el notable tamaño de la arteria pulmonar que
no fue hecha de esta suerte ni emite tan gran e importante volumen de sangre desde el corazón a los pulmones,
simplemente para su nutrición...» que traduce el concepto renacentista de la observación ob oculos, sino en cualquiera
de sus escritos. Su preocupación por lo humano se manifiesta en su concepto de que el alma radica en la
sangre. Una opinión que, sorprendentemente, expone en el Christianismi Restitutio un libro de teología. Y mantiene
ese mismo estilo en su edición de la geografía de Tolomeo e incluso en sus disquisiciones astrológicas. Si
los astros tenían autoridad y gobierno sobre el cuerpo humano, su estudio sería del mayor interés.
En la polifacética vida de Serveto, su relación con la astrología es lo menos divulgado. Por ello hemos elegido
este tema para desarrollar este ensayo.

 

 


 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

De las seriedades de Urania a las zumbas de Talía. Astrología frente a entretenimiento en la censura de los almanaques de la primera mitad del XVIII. FERNANDO DURÁN LÓPEZ

 

 


 

 

 

 

 

 

 En la España de la primera mitad del siglo XVIII se experimenta un auge de los
almanaques, o pronósticos astrológicos anuales. Este género de impresos sufre
profundos cambios que lo hacen evolucionar desde el campo de la ciencia astrológica
hacia el de la literatura de entretenimiento o la literatura didáctica. La
hipótesis formulada es que tales cambios son una reacción ante el desprestigio
de la astrología, en particular la judiciaria, que obliga a reconfigurar la legitimación
social e intelectual de los almanaques, reclasificándolos bajo criterios
de utilidad y de calidad literaria, en vez de eficacia científica. Este estudio cartografía
la clasificación intelectual de los almanaques mediante el análisis de
trescientas censuras incluidas como «aprobaciones» en los propios impresos, y
pretende igualmente ofrecer un modelo para el uso de estos documentos en los
estudios literarios de este periodo.

 

 


 

Almanac y pronostico diario de quartos de luna… Pedro Enguera

 

 

 


 

 

 

 

 

El almanaque y pronóstico anual gozó de enorme popularidad en la España del siglo XVIII siendo un género narrativo que se encuadra entre las producciones de la literatura popular. Si bien estos calendarios constituyeron un buen negocio editorial protegido mediante privilegio de impresión -en el caso que presentamos, por diez años a Jerónimo de Estrada-, su carácter efímero es causa de la escasez de ejemplares conservados. Los almanaques se distribuían por el impresor, los libreros, las tiendas y los puestos en ferias y mercados. Pero una manera de llegar directamente al pueblo llano fue a través de los vendedores ambulantes y, especialmente, los ciegos que -mediante coplas cantadas a viva voz- difundían por las calles los elementos más entretenidos.

El almanaque de comienzos del siglo XVIII era un impreso de pocas páginas y escasa calidad tipográfica que agrupaba información básica sobre el calendario civil y religioso, junto con predicciones sobre el clima, la salud, las cosechas, así como sucesos políticos y militares. El que aquí traemos corresponde con el “Año de la Encarnación de Nuestro Señor” de 1718 e incluye los quartos de luna ajustados para el meridiano de Madrid, circunstancia que obedece a procesos centralizadores tendentes a convertir esta villa en modelo para el resto de las capitales hispanas. Era común que estos almanaques ilustraran sus portadas con estampas xilográficas que hicieran alusión visual a los pronósticos astrológicos; así encontramos: estrellas, soles, lunas (como en este caso), vientos, meteoros, astros e instrumentos astronómicos.

El almanaque conservado en la Fundación Museo de las Ferias se ajusta a modelos estandarizados más propios de finales del siglo XVII y consta de: 1) unas secciones iniciales con datos generales del año y fechas de las principales fiestas eclesiásticas, 2) descripción de los eclipses de sol y de luna previstos, 3) el “Juicio del Año” donde se plasman notas astronómicas y astrológicas desglosadas por estaciones; aquí se habla de los planetas dominantes de año, las configuraciones celestes y sus efectos, terminando con la frase ritual “Dios sobre todo”, 4) sigue con tablas diarias que detallan la información por meses, las fases de la luna e información para cada día con una o varias noticias: fiestas, santo del día, pronóstico climático y si es propicio para determinados trabajos como purgas, sangrías o faenas agrícolas.

Su autor, Pedro Enguera, fue una destacada figura de la astrología, maestro de matemáticas de los pajes del rey y arquitecto, que publicó pronósticos anuales -seguramente como un complemento a su economía doméstica- algunos abreviados y otros más elaborados. Diego de Torres Villarroel, en su obra El embajador de Apolo y volante de Mercurio (Salamanca, 1722) dice de él: “en sus observaciones he hallado mucho que aprehender, y que notar de sus buenos discursos, y … hoy es el que más se acerca a la verdad astronómica, y de su cercanía resulta el más acertado juicio de sus influjos”.

Fernando Ramos González


BIBLIOGRAFÍA

ÁLVAREZ BARRIENTOS, Joaquín “El astrólogo y su gabinete. Autoría, ciencia y representación en los almanaques del siglo XVIII”, Oviedo, IFESXVIII / Ediciones Trea (ACESXVIII, 4), 2020, pp. 1-180.

ÁLVAREZ BARRIENTOS, Joaquín “Almanaque, ciudadanía y ciudad en la España del siglo XVIII”, Bulletin hispanique. Presses Universitaires de Bordeaux [En línea], 122-2 | 2020, Publicado el 02 enero 2024.

DURÁN LÓPEZ, Fernando “De las seriedades de Urania a las zumbas de Talía. Astrología frente a entretenimiento en la censura de los almanaques de la primera mitad del XVIII”, Oviedo, IFESXVIII / Ediciones Trea (ACESXVIII, 6), 2021, pp. 1-202.

MENÉNDEZ MARTÍNEZ, Benjamín “Los almanaques de Diego de Torres Villarroel”,  Archivum, XLIV-XLV, Universidad de Oviedo, 1994-1995, pp. 497-522.




https://www.museoferias.net/17023-2/

 

 

El astrólogo y su gabinete. Autoría, ciencia y representación en los almanaques del siglo XVIII. JOAQUÍN ÁLVAREZ BARRIENTOS

 

 


 

 

 

 

 

En estas páginas se estudian los almanaques desde su perspectiva textual e iconográfica, se atiende al marco científico de la época, al público; al sentido y valor de los instrumentos que aparecen en los frontispicios y a su tipología; a las formas de componer los pronósticos, es decir, a las estrategias y a la conciencia autoral que muestran; al papel que la melancolía desempeña en el retrato de los autores, y, finalmente, se centran en el espacio del astrólogo, su gabinete al aire libre, entendido como lugar simbólico de estudio, representación y autoridad.

 

 https://www.academia.edu/145449491/El_astr%C3%B3logo_y_su_gabinete

 

 

 

 

 

 

 


Almanaque, ciudadanía y ciudad en la España del siglo XVIII. JOAQUÍN ÁLVAREZ BARRIENTOS

           En el paso del siglo XVII al XVIII, y a lo largo de toda la centuria, se produjo una notable migración a las grandes ciudades, en...