La exploración y conquista de América —que discurrió entre largos viajes por mar,
tediosas expediciones terrestres, y los olores de la pólvora, los perros de guerra y la
sangre indígena— supusieron para el conquistador español tanto la satisfacción por
haber alcanzado unos logros difícilmente imaginados un siglo antes, como el reconocimiento
de hallarse ante un mundo nuevo y distinto. Los conquistadores no solo
navegaron con astrolabios y arcabuces, sino también trajeron consigo tinta y papel
con el fin de captar lo que el tumulto de la guerra les pudiera hacer olvidar, para
luego con ello justificar ante el monarca sus méritos y ante el financista sus gastos.
De este modo, las crónicas tempranas fueron un reflejo de los intereses políticos de
las diferentes empresas de conquista; pero, además, le brindaron al hombre europeo
descripciones detalladas de las religiones, costumbres, creencias indígenas, y de la
flora y fauna del Nuevo Mundo. Así, obras como la Historia general y natural de las
Indias (1535), de Gonzalo Fernández de Oviedo (1488-1557), constituyeron parte
de los primeros esfuerzos científicos de los europeos por conocer los «secretos de
natura» e inventariar, aunque de manera burda y sumaria, los nuevos fenómenos que
América ofrecía (Carrillo Castillo, 2004).
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Este trabajo presenta un análisis de las publicaciones novohispanas conocidas como
«almanaques», «calendarios» o «pronósticos». Se trata de un género que condensó saberes
astronómico-astrológicos a través de impresos efímeros producidos anualmente en la ciudad
de México durante el siglo XVII. Oscilaban entre diez y veinte páginas y contenían el
calendario mensual tanto astronómico como religioso, una interpretación astrológica de los
movimientos celestes y sus derivadas indicaciones médico-terapéuticas, la explicación de
fenómenos naturales según la posición geográfica, así como el comentario histórico-político de
algunos hechos contemporáneos. Entre sus autores se encontraron bachilleres de la
universidad, astrónomos, impresores, miembros de alguna orden mendicante o médicos. Así
mismo, su proceso de edición involucró censuras inquisitoriales que vigilaban que los autores
no propusieran enunciados propios de la astrología judiciaria (predicción de sucesos futuros)
por ir en contra de un principio teológico y doctrinal del catolicismo: el libre albedrío. Por otra
parte, aunque no es posible establecer las identidades de sus lectores, se sabe que fue un género
bastante popular entre los habitantes de la ciudad por lo que se convirtió en una mercancía
muy redituable para los impresores locales.
Este trabajo plantea algunas hipótesis que podrían dar cuenta del funcionamiento de la Astrología. Me referiré
particularmente a las teorías de la física cuántica y al paradigma holográfico, a los conceptos junguianos de sincronicidad
y arquetipo, y luego al modelo matricial. Como corolario, se verá el preponderante papel que juega
la conciencia en el significado y materialización del hecho astrológico. El lector tendrá así una visión panorámica
que irá desde el reino de la física al del espíritu, pasando por el reino biológico y el mental.
La Astrología es una amplia y compleja materia que necesita cierto serio estudio
para ser comprendida en profundidad. La intención de mis escritos es hacer su recorrido
tan fácil como sea posible.
Inicié mis trabajos en ella en 1974, y durante este tiempo he conseguido encontrar
algunos atajos. Es decir, una manera de entender su estructura y ordenar los
conocimientos adquiridos en el lugar donde deben ser emplazados.
De manera similar a una guía de viaje, este libro espera ayudar a los nuevos
estudiosos que se acerquen a él, como un curso de introducción a su aprendizaje. Su
recorrido, no obstante, requiere esfuerzo. Sepan que ¡tal vez pueda verse afectada su
actual percepción de la realidad¡
En mis estudios he encontrado el trabajo de Rudolf Steiner, que ha su vez se
extiende a la obra del poeta y científico alemán W.J. Goethe, lo que me ha servido de gran
ayuda al añadirlo a los conocimientos de astrología recibidos por otros medios. Goethe
escribió su visión del Mundo hacia la mitad del siglo XIX como desafío al racionalismo
deductivo de Bacón. Sostenía que la realidad puede ser correctamente percibida por
medio de la inclusión de las experiencias subjetivas del sujeto a estudio, así como a través
de las técnicas objetivas deductivas utilizadas por nuestros científicos actuales.
Los grados de Charubel, son otra interpretación a cada grado del
zodíaco. Según cuenta la historia, Charubel es el nombre que usó John
Thomas (1826-1908), vidente, ocultista, astrólogo, quien a través de esa
extraordinaria videncia que poseía, le dio una imagen simbólica a cada
grado del zodíaco.
Al igual que con los Sabianos de la versión de Dane Rudhyar,
debemos aplicar estos grados a las posiciones de los planetas y las
cúspides de la carta natal. Ellos nos aportarán aún más información.
Se debe tener en cuenta que si pasa del grado exacto, debemos
utilizar el grado siguiente. Por ejemplo, mi Sol está en 4º 53’ de Géminis,
por tanto deberé mirar el grado 5.
Hermes Trismegisto , el “tres
veces grande”, pese a su
cuestionada existencia en el
mundo real dejó una rica y
prolífica obra que sustenta las
bases de la mayoría de las
disciplinas que nutren al mundo
esotérico-espiritual. La
astrología , muchas veces
calificada como “la madre de
todas las ciencias” , no escapa
a esta construcción, y algunas
de sus reglas son aceptadas a
rajatabla como sustento y
metodología de determinadas
formas de realización de
procedimientos astrológicos.
La “Trutina de Hermes” , cuya
autoría se atribuye a nuestro
personaje, recreada luego por
Claudio Ptolmeo en el apartado
nro. 51 de su “Centiloquio” ,
señala con claridad que “el
signo en que la Luna se
encuentre en el momento de
nacer, es el signo que se
encuentra en el Ascendente o
Descendente del momento de
la concepción, y el signo donde ella se encuentre en el momento de la
concepción, o bien el opuesto, será el signo Ascendente del Nacimiento” .
La obtención de una hora de nacimiento segura para el
cálculo de una carta natal, sigue siendo uno de los
principales problemas con los que el astrólogo se
encuentra en el momento en que quiere analizar con
certeza un tema natal.
Es curioso que cada vez que uno solicita el dato de la
hora de nacimiento a la persona a la que se le quiere
levantar una carta natal, la misma, en la mayoría de los
casos exprese, las 5, las 17, 16:30, o peor aún, creo que nací a la mañana, pero en la
partida figura por la tarde. O mi abuela cree que nací a la media noche, pero mi madre afirma
que fue por la tarde.
https://urania.ar/rectificar_hora/
El presente volumen, que he titulado El pensamiento renacentista
y las artes, es una nueva edición del volumen publicado por
primera vez en 1965 por la Editorial Harper, en su colección
«Torchbooks», con el título de Renaissance Thought HH: Papers
on Humanism and the Aris, libro que está agotado desde hace ya
algún tiempo. La presente publicación difiere por completo del
libro editado recientemente por la Columbia University Press '
con el título de Renaissance Thought and lts Sources, el cual incluye,
además de algunos capítulos nuevos, casi todo el contenido
de otros dos «Torchbooks» de la Editorial Harper; a saber,
Renaissance Thought (1961) y Renaissance Concept of Man
(1972). El segundo está igualmente agotado, mientras que el primero
se puede encontrar todavía en la colección «Torchbook» de
la citada Harper.
https://archive.org/details/kristeller-paul-oskar.-el-pensamiento-renacentista-y-las-artes-ocr-1986
Hola.
Me llamo Francisco Suárez. Soy el hijo mayor de Frank Suárez.
Este libro no nace del odio. Nace de la necesidad.
El Medio Puente no busca destruir la imagen de mi padre. Busca
mostrar el otro lado, el que viví yo y muchos más. El lado humano,
doloroso, íntimo.
Si creciste sintiéndote invisible, si alguna vez sentiste que tu
historia no valía ser contada, este libro puede hablarte.
Aquí comparto un adelanto que ojalá te inspire a leer más.
Francisco
Este volumen recoge los trabajos más valiosos y renovadores del profesor Eugenio Garin —el más ilustre especialista mundial en la historia cultural del Renacimiento— sobre los temas más característicos y representativos de su larga actividad historiográfica, siempre atenta a la interacción de doctrina intelectual y vida civil y a subrayar la necesidad de integrar la historia de la filosofía y la historia de la ciencia en una historia general de la cultura. El lector de lengua española encontrará aquí provechosas enseñanzas sobre la idea de la ciudad, la magia y la astrología renacentistas, la revolución científica, el derecho y la historia, el pensamiento simbólico o la dignidad del hombre.
https://archive.org/details/garin-eugenio.-la-revolucion-cultural-del-renacimiento-ocr-1981
Tengo abandonada la cuenta de Instagram y quiero reactivarla para tener más presencia en las Redes.
Mi colega Jackie Rivas me está ayudando, porque no me manejo bien con esa plataforma.
Estais tod@s invitad@s.
https://www.instagram.com/astrologia.joseplluesma/
En este vídeo os explico cual es la manera más adecuada, según mi propia experiencia, para aprender Astrología.
Estaré encantado si comentais.
Reproducción de doce miniaturas persas que representan los doce signos del Zodiaco. Sus originales pertenecen a un tratado de astrología del siglo IX titulado «Kitâb al-Mawalid», de Abû Ma’shar.
Las imágenes que presentamos proceden de un manuscrito egipcio de entre los siglos XIV o XV y reproducen un tratado de astrología persa del siglo IX, llamado el Kitâb al-Mawalid, de Abû Ma’shar. Es uno de los documentos más influyentes en el desarrollo de la astrología occidental. Si bien el manuscrito al que pertenecen estas ilustraciones procede del Cairo, los dibujos parecen ser obra de un artista persa. Todo el conjunto ocupa treinta y seis páginas que reproducen a Iblis y a otros demonios y representaciones de los signos zodiacales, en general, tres para cada decanato de cada uno de los signos.
https://www.arsgravis.com/los-signos-del-zodiaco-en-la-tradicion-islamica/
Entre los horóscopos sobre fundación de ciudades antiguas que nos han llegado hay algunos que conocemos a través de referencias literarias (como el de Roma) y otros de los que tenemos documentos en los que se fijan las posiciones de los astros y que coinciden más o menos con la fecha tradicional de dicha fundación. A este grupo pertenecen, por ejemplo, el de Alejandría y el que hoy nos ocupa: el de Constantinopla.
En este caso contamos con dos horóscopos, de los que uno (transmitido en un manuscrito de Leiden) es totalmente ficticio, ya que las posiciones indicadas para los planetas no coinciden con ninguna fecha del siglo IV (como mucho se acercan y no totalmente, al año 1076). No vamos a ocuparnos ahora de él, pero está claro que su autor era un astrólogo interesado en crear una carta astral propagandística, que propusiera las mejores condiciones para la capital del Imperio bizantino: tanto por lo que se refiere a su importancia religiosa (el Sol se encuentra en la casa novena, tutelada por este astro y que tiene que ver con la religión) como política, militar y económica.
Sometidos a lo largo de su historia a sucesivas diásporas, los judíos asimilaron
diligentemente las lenguas y culturas de los países en los que se establecían, lo
que les facilitó la integración en su civilización e instituciones sin renunciar a sus
creencias ni a su apego por la lengua hebrea. Durante la época helenística, por
ejemplo, destacaron sabios judíos que compusieron en griego obras históricas
como Flavio Josefo (Yosef ben Matatías), filosóficas, como Filón de Alejandría
(Philo Judaeus), o religiosas, como la traducción al griego de la Biblia hebrea
conocida como Septuaginta.
Abraham Ibn Ezra (ca.1089–ca.1167), el prolífico escritor hispano judío, compuso su obra científica y literaria casi exclusivamente en hebreo. Debe su fama principalmente a la exégesis bíblica, aunque también compuso poesía sa-cra y profana, una serie de monografías teológicas, tratados gramaticales, y es-pecialmente un voluminoso corpus científico en el cual se destaca la astrología.
Quizá sea necesario realizar un pequeño exordio que explique el motivo
por el que estas dos disciplinas, en apariencia con poco en común, van ligadas
de esta manera. La evolución de la medicina desde «ars» medieval hasta ciencia
positiva es muy diferente de la astrología que parte como compañera y colega
en la Universidad medieval y que es hoy doctrina de poco prestigio entre los
hombres de ciencia. Sin embargo, creemos que, en efecto, se puede hablar de
medicina astrológica con plena propiedad al referirnos a la medicina medieval
de forma general. Para comprender esto de mejor modo es necesario tener en
cuenta que el mundo medieval es un mundo integrado, es decir, que en él todos
sus elementos conceptuales se interrelacionan profundamente. La aproximación
a la naturaleza, considerada como el agente reparador por excelencia, es
defendida por médicos musulmanes, judíos y cristianos.
Bajo el marbete de pronóstico, lunario, calendario, almanaque, juicio astrológico, etc., se concreta un producto editorial de extensión breve que contenía la predicción astrológica para un año concreto, además de otros tipos de textos informativos y lúdicos. Estos pronósticos tuvieron una gran difusión y una enorme aceptación que caló a todos los niveles de la sociedad. Junto con la predicción astrológica, natural y judiciaria, estos impresos transmitían conocimientos médicos vinculados con la astrología, como la predicción de enfermedades y sus tratamientos, además de pormenorizados calendarios que indicaban los momentos propicios para realizar sangrías y purgas. El objetivo del presente trabajo es profundizar en la relación entre la pronosticación astrológica y sus repercusiones en la práctica médica, y cómo ambas se integraron en un discurso literario que tenía una repercusión directa en la sociedad. Primero indagaremos en cómo la salud y la prevención de la enfermedad era un tema tratado en la esfera pública; y, segundo, analizaremos el modo de transmisión de esta información hasta finales del siglo XVII a través de los pronósticos en los formatos de pliegos sueltos y folletos. Para ello hemos seleccionado un corpus impreso conformado por cuatro pliegos sueltos de pronósticos astrológicos correspondientes a los años 1579, 1580, 1625 y 1642 y un folleto que corresponde a la edición del Gran Piscator de Sarrabal para 1699. Hemos escogido estas cinco obras porque representan de forma fidedigna la evolución del producto editorial desde el siglo XVI hasta finales del XVII, tanto en su forma y contenido como en la manera en la que se transmitía a los receptores.
Introducción
Esta investigación comenzó a finales de 2012, cuando el presidente venezolano
Hugo Chávez era tratado en Cuba del cáncer que terminó quitándole la vida. En esos
días, los canales de televisión oficialistas no dejaban de transmitir los rezos de los
chamanes indígenas del Amazonas y los rituales babalawos para sentenciar una
pronta curación. Las oraciones en favor de la salud del Comandante Eterno se habían
convertido en una prioridad para el canal del Estado y para el gobierno. Ya los rituales
no se escondían. No había nada de lo que avergonzarse, sino todo lo contrario.
Una ceremonia santera, celebrada en La Habana, fue transmitida en vivo y
directo. El grito desesperado a los orishas debía ser difundido a todo el país, así
como fue divulgada la exhumación de los huesos del Libertador Simón Bolívar de
madrugada. El rumor extendido, la certeza de que el gobierno se había volcado de
lleno en los rituales para conservar el poder, era una realidad en la calle.
Tras el anuncio oficial de la muerte de Hugo Chávez, el movimiento político se convirtió
en un fenómeno religioso. Las exequias del presidente fueron transformadas en un acto
electoral masivo. Los funerales de Estado también formaban parte del mitin electoral.
https://www.academia.edu/86296784/Los_Brujos_de_Chavez
En el paso del siglo XVII al XVIII, y a lo largo de toda la centuria, se produjo
una notable migración a las grandes ciudades, en especial a las cortes. Así, en
Castilla, mientras Madrid crecía en población, urbes como Segovia y Toledo,
que se encontraban a su cercanía, la perdían. Uno de los reflejos que este
movimiento provocó fue el aumento de literatura sobre núcleos urbanos, así
como discusiones acerca de los problemas que la superpoblación ocasionaba:
carestía de los alimentos, de la vivienda, falta de suministros, confusión de
costumbres, idiomas, indumentarias, crisis moral.
La confusión y la crisis son respuestas a la experiencia de la ciudad en
tanto que espacio de la diferencia, o donde convive (a veces en discordia) la
diferencia. Su gestión crea la identidad del lugar y de quienes lo habitan; un
«dictado tópico» no necesariamente peyorativo, que no pocos de dentro y fuera
reconocen, al que contribuyen artistas, escritores, urbanistas, sociólogos. Ya sea
de forma crítica, ya amable, todos los acercamientos dan a la metrópoli una
especificidad que la individualiza, mediante la cual los habitantes se sienten
ciudadanos. Parte de este proceso consiste en crear lugares símbolo (Puerta del
Sol, Torre Eiffel, etc.). Todas las capitales los tienen, y pueden ser los mismos o
distintos de los llamados «lugares de memoria».
https://journals.openedition.org/bulletinhispanique/11826
Dentro de la amplia —amplísima— producción bibliográfica de
Julio Caro Baroja (1914-1995), las brujas y su mundo forman un
corpus imprescindible en la obra del maestro. Ya desde temprana
fecha, con 17 y 18 años, en 1933 y en 1934 aparecieron sus trabajos
«Cuatro relaciones sobre hechicería vasca». Anuario de Eusko-Folklore,
XIII (1933), pp. 87-145. Incluido en Estudios vascos, V (n° 62; 1975)
y «Sobre las lamias» que formaba parte del libro prologado por D.
José Miguel de Barandiarán dentro del proyecto iniciado por el considerado
padre de la antropología vasca en el ámbito del Laboratorio
de Etnología de la Sociedad de Estudios Vascos (Tres estudios etnográficos
relativos al País Vasco). Tras la guerra, en 1947, se sumaría el artículo
sobre «Las brujas de Fuenterrabía», en la revista del CSIC, Revista
de Dialectología y Tradiciones Populares. La mayor parte de ellos fueron
incluidos después en 1975 en el libro Brujería Vasca, dentro de la
colección «Estudios Vascos» de la editorial Txertoa.
https://www.academia.edu/144085767/Caro_Baroja_y_el_mundo_de_las_brujas
Inquisiciones es el primer libro en prosa del escritor argentino Jorge Luis Borges. Fue publicado por primera vez por Editorial Proa, en 1925, en una edición limitada de quinientos ejemplares, impresos en talleres gráficos El Inca y no fue reeditado hasta 1994, por decisión de María Kodama, viuda de Borges.
La primera edición se imprimió en los talleres gráficos Inca de la Ciudad de Buenos Aires. La edición original estuvo compuesta de dos ejemplares sobre papel del Japón y tres ejemplares sobre papel holandés vergé y numerados del 1 al 5 y firmados por el autor y 494 ejemplares numerados del 6 al 500.
https://archive.org/details/inquisiciones00borg/page/n3/mode/2up
Miguel Serveto y Revés (no Servet, que corresponde a su versión afrancesada) ilustre español de la primera
mitad del siglo xvi (1511-1553), célebre en vida, adquirió fama postuma por ser el autor de la primera descripción
impresa de la circulación menor de la sangre. Murió en la pira defendiendo sus principios teológicos,
de los que no quiso retractarse. Ello ha cooperado, solidariamente con su contribución al progreso científico, a
mantener la trascendencia de su nombre. Salvando los detalles, buena parte de sus hallazgos anatomofisiológicos
permanecen vigentes. Su condición fue tan singular que ningún otro hombre de la época puede aportar la
circunstancia biográfica de haber sido condenado tanto por los protestantes como por los católicos. Quemado en
efigie por sentencia de la corte eclesiástica de Viena del Delfinado, su evasión sólo logró aplazar la muerte en
la hoguera de Ginebra. La saña, la intransigencia y la intolerancia de Calvino lo hicieron factible.
Todo esto es bien conocido. No lo es tanto el que además de su ciencia médica y teológica, sus conocimientos
incluyesen también la filología, las matemáticas, la geografía, la astronomía y la astrología. Su dominio del
griego y el latín fue el instrumento que le permitió bucear en los textos antiguos e incorporarse a la tarea humanística
de la época.
Serveto es un hombre cabal del Renacimiento. Pocos como él pueden ofrecer la suma de las condiciones peculiares
del humanista : culto de la antigüedad clásica, estudio de la Naturaleza y, sobre todo, conocimiento del
hombre. Lo que constituye la piedra de toque para contrastar la identidad renacentista de Serveto, no es ya
su conocimiento del griego y el latín y su erudición acerca de la antigüedad clásica, sino la proyección de su
cultura y su talento hacia la resolución de un problema humano. En este destino humano que da a su saber,
pues, radica el verdadero carácter renacentista de Serveto. El humanismo de Serveto no sólo se manifiesta cuando,
al hacer la disección del corazón, escribe lo que ha visto : «...el notable tamaño de la arteria pulmonar que
no fue hecha de esta suerte ni emite tan gran e importante volumen de sangre desde el corazón a los pulmones,
simplemente para su nutrición...» que traduce el concepto renacentista de la observación ob oculos, sino en cualquiera
de sus escritos. Su preocupación por lo humano se manifiesta en su concepto de que el alma radica en la
sangre. Una opinión que, sorprendentemente, expone en el Christianismi Restitutio un libro de teología. Y mantiene
ese mismo estilo en su edición de la geografía de Tolomeo e incluso en sus disquisiciones astrológicas. Si
los astros tenían autoridad y gobierno sobre el cuerpo humano, su estudio sería del mayor interés.
En la polifacética vida de Serveto, su relación con la astrología es lo menos divulgado. Por ello hemos elegido
este tema para desarrollar este ensayo.
Nuevo vídeo en mi canal de Youtube. Este me parece un tema súper importante y que hay que divulgar.