Hermes Trismegisto , el “tres
veces grande”, pese a su
cuestionada existencia en el
mundo real dejó una rica y
prolífica obra que sustenta las
bases de la mayoría de las
disciplinas que nutren al mundo
esotérico-espiritual. La
astrología , muchas veces
calificada como “la madre de
todas las ciencias” , no escapa
a esta construcción, y algunas
de sus reglas son aceptadas a
rajatabla como sustento y
metodología de determinadas
formas de realización de
procedimientos astrológicos.
La “Trutina de Hermes” , cuya
autoría se atribuye a nuestro
personaje, recreada luego por
Claudio Ptolmeo en el apartado
nro. 51 de su “Centiloquio” ,
señala con claridad que “el
signo en que la Luna se
encuentre en el momento de
nacer, es el signo que se
encuentra en el Ascendente o
Descendente del momento de
la concepción, y el signo donde ella se encuentre en el momento de la
concepción, o bien el opuesto, será el signo Ascendente del Nacimiento” .
No hay comentarios:
Publicar un comentario