El texto está en inglés.
https://ia904503.us.archive.org/21/items/essaysonwritings04frieuoft/essaysonwritings04frieuoft.pdf
La promulgación por el rey Felipe II en 1584 de la Pragmática sobre los diez
días del año inauguraba en los reinos de las Españas el uso del calendario grego-
riano que acababa de ser adoptado por la Iglesia para el conjunto de la cristian-
dad. En efecto, dos años antes, el 24 de febrero de 1582, el papa Gregorio XIII de-
cidía finalmente, a través de la bula Inter Gravissimas, un nuevo sistema de medición
del tiempo largamente perseguido que habría de sustituir al viejo calendario juliano.
A través del procedimiento de la supresión de diez días del año 1582, de modo que
el 4 de octubre debería ser seguido de forma inmediata por el 15 del mismo mes, se
alumbraba nada menos que el «calendario perfecto», que, a pesar de sus pequeños
desajustes astronómicos, habría de permanecer en vigor hasta el presente.
A lo largo de la historia ha habido numerosas refe-
rencias bíblicas a la astrología, entre las que destaca
Daniel 1:20. En este pasaje aparecen intérpretes de
sueños o profetas como el personaje del libro homó-
nimo, en cuyo texto figuran casi todas las menciones
que las Escrituras hacen de los astrólogos
https://www.iemed.org/wp-content/uploads/2021/10/Cabala-y-astrologia.pdf
Sometidos a lo largo de su historia a sucesivas diásporas, los judíos asimilaron
diligentemente las lenguas y culturas de los países en los que se establecían, lo
que les facilitó la integración en su civilización e instituciones sin renunciar a sus
creencias ni a su apego por la lengua hebrea. Durante la época helenística, por
ejemplo, destacaron sabios judíos que compusieron en griego obras históricas
como Flavio Josefo (Yosef ben Matatías), filosóficas, como Filón de Alejandría
(Philo Judaeus), o religiosas, como la traducción al griego de la Biblia hebrea
conocida como Septuaginta.
El caso de Claudio Ptolomeo (siglo n ) es uno de los más curio
sos de la historia de la ciencia griega. La mayoría de su obras, al
menos las más importantes, han llegado al mundo moderno y con
temporáneo incólumes. Sus tratados, en especial los de óptica, as
tronomía y astrologia, se convirtieron en obras básicas para todo
aquél que quisiera dedicarse al estudio de estas disciplinas. Por ejem
plo, Copérnico, que revolucionó la astronomía en el siglo xvi, po
niendo en cuestión dos de los principios fundamentales de la teoría
ptolemaica, el geocentrismo y el geoestatismo, moldeó su De revo
lutionibus sobre el gran tratado astronómico de Ptolomeo, la Sinta
xis Mathematica o Almagesto.
A pesar de que disponemos de varias obras escritas por Ptolomeo
sobre diversas materias, es poco, por no decir nada, lo que sabemos
de su vida. Son numerosas las anécdotas y las informaciones de que
disponemos acerca de dónde, cómo y cuándo nacieron y vivieron
otros autores griegos, de los que apenas nos ha llegado alguno de
sus escritos