La astrología occidental actual se remonta hasta los tiempos de la antigua Babilonia; no obstante, el autor del presente trabajo nos explica que la astrología horoscópica (ascendente) recién se conoce en el Egipto helenístico. Concretamente, nos referimos a manuscritos que datan del siglo IV y Il antes de Cristo (época de su florecimiento), y llegan hasta el siglo VI de nuestra era. Antes de detallar de qué trata el presente trabajo es necesario describir la cosmovisión imperante en ese tiempo, época en la cual la relación del hombre con el cosmos partía de una conceерción espiritual y filosófica muy diferente a la nuestra. En esos días se creía que cada ser humano tenía un destino prefijado, y el hecho de conocerlo permitía que la persona se moviera con mayor precisión dentro de las circunstancias de vida que le permitía şu sino personal, y que tomara las decisiones correctas para su evolución espiritual. Se consideraba que era importante la descripción pormenorizada tanto de las facilidades como de las restricciones de la propia vida, ya que esto permitiría hacer elecciones con mayor autonomía. En palabras del autor del presente texto: «en un contexto en donde la contemplación de los cielos se vuelve una comunión y un místico deleite, conocer el destino, más que determinismo, significa adquirir libertad».

No hay comentarios:
Publicar un comentario